Algunos de vosotros lo sabréis ya, otros no.
Situémonos a día 2 de Septiembre (si no recuerdo mal), dos lechones llegan a Tarbes (El lechón número dos es Diego, compañero de mecánica y de erasmus) y tras perderse por la ciudad consiguen llegar a tiempo a la cita con el coordinador de erasmus asignado. Éste habla español con fluidez, lo cual es brutal. Los primeros días fue como nuestro padre, a cualquier duda de algo, ibamos, preguntabamos y el solucionaba. Con mucha amabilidad he de añadir.
El caso, que llegamos el primer día y después de rellenar un montón de papeles, hacer tarjetas universitarias, blablabla fuimos a hablar con el responsable de mecánica en el I.U.T, es decir, mi centro en la universidad. Lo primero que nos dijeron fue que olvidasemos el contrato de estudios predefinido, que ellos habían pensado otro y que ya veríamos que nos iba a molar una jarta.
La propuesta consistía (y consiste) en que nos den también el título de aquí, que teniendo en cuenta que esta universidad es parte de la universidad de Toulouse, pues mola.
La idea es que con las asignaturas que tenemos ya en España, nos dan por aprobados aquí dos cursos y alguna asignatura del tercer año, de forma que haciendo algo menos que un curso académico nos dan también el título de aquí. Además, en el último curso se incluyen proyecto y prácticas en empresa de tres meses obligatorias, que se realizan de mayo a julio (las clases acaban en abril) así que de la intención inicial de venir aquí a acabar las asignaturas, la idea es, si todo sale bien (toquemos madera) volver en julio con proyecto y prácticas hechas. Lo que supone tener ya el título tanto de Zaragoza como de Toulouse. Seems nice.
Además, los conocimientos que se supone vamos a aprender aquí creo sinceramente que son miles de veces más útiles que los que pudiera adquirir en Zaragoza. Aquí el sistema educativo es muy distinto, supongo que más parecido al resto de Europa. Gran parte del trabajo del alumno es práctico. Se imparte teoría pero se lleva a la práctica ya en la universidad, y no como en España que salimos de la carrera sin saber utilizar muchos de los programas que luego se utilizan en las empresas. El primer día casi me entraba la risa, cuando nos preguntaban si sabiamos utilizar una lista de programas que ellos aprenden a utilizar aquí y que luego son horridamente útiles en las empresas, a lo que nosotros respondiamos a todo que no... El autocad no lo nombró, hay que joderse. El más interesante que se imparte es el Catia, alta alta altamente interesante. En Zaragoza ni rastro de Catia claro está.
Todo esto tiene una contrapartida y es que sospecho que va a tocar currar un huevo y parte del otro. Pero merece la pena. El contrato de estudios nuevo ya está aprovado tanto aquí como en Zaragoza.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
4 comentarios:
Pues a currar toca amigo, que merece la pena acabar dos carreras a la vez.
Vuelve hecho un hombre.
Amigoh mio!! Que vueltas da la vida. Deduzco que si lo comentas así de convencido es que todo es factible. En concreto estoy pensando en España que son muy puñeteros, ¿te convalidarían el proyecto y tal seguro? Sí es así adelante y mucho animo!!
Probablemente toque pringar pero merecerá la pena. Doble título hispanofrances siempre parte.
Las prácticas y el proyecto no hay problema, el único posible problema eran las asignaturas pero ya han aceptado el contrato de estudios así que...
Publicar un comentario