Es otoño: empieza a hacer frio, llueve, y en los supermercados de Tarbes hay setas. Mola.
Hoy estaba comprando las típicas y socorridas latas de guisantes y judias, una lechuga... cuando los he visto. Unos boletus edulis como mi cabeza. Y me he dicho... pues oye boletus frescos no se comen todos los días. Así que me he cogido uno de tamaño mediano, con miedo de que subiera mucho la factura. Ha pesado poco más de 200g. Poca cosa, que reduce una barbaridad, pero para probarlo hecho con unos ajos sofritos suficiente.
Y aquí estoy, con el mismo en mis fauces. La verdad es que está francamente. Nada que ver con los congelados de bolsa oiga, estos no tienen esa textura tan babosa, tienen un sabor suave, pero con personalidad. Muy bueno.
Tengo esperanzas de que el próximo revuelto de setas sea de unas cogidas con mis propias manos. Más baratito, que a 5€ el revuelto de seta (en singular)... mal.
martes, 20 de octubre de 2009
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3 comentarios:
Cinco leures el revuelto de seta... Se ha de mejorar sí.
Eso sí, a ver que recoges por el campo a ver si te nos vas a envenenar...
Nosotros tuvimos el lujo de degustar las setas recogidas por Julio, y no pocas(si las vendiera se forraría). Añade bacon a los boletus salteados y ya verás qué ricos.
Me alegro de que haya estado francamente. Lo que no sé es si merece la pena el precio no?
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